Chernóbil sigue contaminando la leche de Ucrania treinta años después

"Estas personas saben que la leche no es segura, pero nos dicen: 'No tenemos otra opción, tenemos que alimentar a nuestras familias'. Son comunidades rurales y la gente es pobre".

Iryna Labunska
Universidad de Éxeter
Autora principal del estudio
The New York Times

 

Un trabajo publicado en el último número de la revista Environment International encuentra, en leche de Ucrania, niveles de radiación que sobrepasan con mucho los considerados seguros por las autoridades del país.

El estudio, realizado por un grupo de científicos de la universidad de Éxeter (Reino Unido) y del Instituto Ucraniano de Radiología Agrícola, analizó la leche de vaca de una muestra de 14 granjas privadas y hogares de la región de Rivne, al noroeste de Ucrania y a algo más de 200 kilómetros de la central de Chernóbil. Rivne es la región de la que procede una parte importante de los niños acogidos por Ven con Nosotros y una de las destinatarias de nuestra ayuda directa.

En seis de las granjas y hogares analizados, los niveles de cesio 137 fueron cinco veces superiores a los máximos permitidos para los adultos, mientras que en las 8 restantes, los niveles de cesio 137 fueron 12 veces superiores a los permitidos para los niños.

Los autores consideran que esto se debe fundamentalmente a que los animales consumen piensos y forrajes contaminados y calculan que esto continuará siendo así hasta aproximadamente el año 2040 para los adultos, aunque para alcanzar los niveles seguros en los niños habría que esperar aún más.

No obstante, los investigadores proponen algunas medidas de alimentación de las vacas que podrían colocar los niveles de cesio radiactivo de la leche dentro de los considerados seguros y con un coste de unos 10 Euros por persona al año.