Acoger niños de Ucrania en el verano de 2019: necesitamos familias ya

¿Quieres acoger a un niño en tu familia el próximo verano 2019?

Necesitamos familias que quieran acoger a un niño de Ucrania el próximo verano 2019.

Los niños proceden de orfanatos, casas de acogida y familias con pocos recursos, en las que, con frecuencia, las condiciones de vida son peores que en los propios orfanatos. Además, como ya sabes,  el nivel de vida en Ucrania ha empeorado considerablemente en los últimos años. Esto, que le ha ocurrido a la mayoría de la población, es especialmente cierto para los que ya estaban en situación de especial vulnerabilidad social y económica. Este es el caso de los niños para los que buscamos familia de acogida en Ven con Nosotros.

Como regla general, los niños vienen a mediados de junio y se van a finales de agosto. También existe la posibilidad de que vuelvan en Navidad con sus familias de acogida. Incluso, si se cumplen una serie de requisitos, se los puede acoger por estudios.

Acoger a un niño ¿qué tiene de bueno para él?

Los niños pueden mejorar su salud física y emocional y volver a Ucrania en mejores condiciones que cuando llegaron.

En un solo verano recuperan una parte de su retraso en el desarrollo físico, que suele ser de unos dos años. Además pueden resolver algunos problemas médicos no tratados en Ucrania, sobre todo de salud bucodental y visual. En el fondo, se van más altos, más fuertes y más sanos que cuando llegaron. Las madres y padres de acogida suelen decir también que más guapos, pero esto, claro está, no podemos medirlo, aunque sí sabemos que la mirada desde el cariño embellece lo mirado.

Pero además, y sobre todo en el caso de los que proceden de orfanatos y familias desestructuradas, encuentran una familia que les quiere y se lo demuestra, que se preocupa por ellos y que les seguirá queriendo cuando se hayan ido.  Esto favorece que mejore su autoestima  —soy especialmente valioso para alguien, merezco ser querido—  y su capacidad para esperar cosas buenas de los adultos  —es cierto que algunos hacen daño, pero otros te pueden ayudar y querer—. Aprende también a confiar en la familia como base de cariño, de apoyo y de cuidados.

Ten en cuenta que, en los casos de abandono y malos tratos, el niño aprende  —con frecuencia se lo cree como si fuera totalmente cierto—  que él o ella tiene la culpa de su situación y de la de su familia y que, en el fondo, no sirve para nada y se merece lo que le pasa. Acoger a un niño, cuando ha tenido este tipo de experiencias, puede ser un bálsamo para sus heridas, incluso cuando la acogida se realice solo por un verano.

Durante el invierno lo más habitual es que su familia de acogida siga en contacto con ellos, ofreciéndoles cariño y distintos tipos de ayudas materiales en forma, por ejemplo, de paquetes que se envían al niño.

Es cierto que acoger a un niño puede tener beneficios también para tu familia, de hecho a menudo los tiene. Pero este no es, ni debe ser, el objetivo del acogimiento. El acogimiento debe hacerse desde la perspectiva de lo que el niño necesita, y no desde la de lo que necesita la familia que lo acoge.

Recuerda que buscamos familias para los niños, no niños para las familias. No buscamos familias excepcionales, sino simplemente familias que puedan, sepan y quieran dar al niño o a la niña los cuidados y el cariño que necesita. ¿Crees que tu familia puede ser una de ellas?