ACTUALIZACIÓN: El plazo para apuntarse para acoger este verano 2019 ha concluido, pero si lo deseas puedes pedir información para ser familia de acogida en el verano 2020.

 

¿Quieres acoger a un niño en tu familia este verano 2019?

Los niños proceden de orfanatos, casas de acogida y familias con pocos recursos, en las que, con frecuencia, las condiciones de vida son peores que en los propios orfanatos.

Además,  el nivel de vida en Ucrania ha empeorado considerablemente en los últimos años. Esto se ha debido, sobre todo, al conflicto bélico en las regiones del este. Es cierto que ya no suele aparecer en las noticias, pero aún así está muy lejos de haberse solucionado y la mayoría de las noches se producen bombardeos sobre población civil. Los niños y familias más vulnerables son las más afectadas. Este es el caso de los niños para los que buscamos familia de acogida en Ven con Nosotros.

Por otro lado, los efectos del accidente de Chernóbil continúan dejándose sentir en la actualidad. Un reciente estudio de la Universidad de Éxeter (Reino Unido) y del Instituto de Radiología Agrícola de Ucrania, encontró altos niveles de Cesio 137 en la leche de una muestra de 14 granjas de la Región de Rivne, de la que procede una parte importante de los niños a los que acogemos a través de nuestra ONG. La concentración de estos y otros isótopos radiactivos en el organismo se asocia con un mayor riesgo de sufrir diversas enfermedades, entre ellas varios tipo de cáncer. Este riesgo puede reducirse pasando al menos 40 días al año en zonas no contaminadas.

 

Acoger a un niño ¿qué tiene de bueno para él?

Los niños pueden mejorar su salud física y emocional y volver a Ucrania en mejores condiciones que cuando llegaron.

En un solo verano recuperan una parte de su retraso en el desarrollo físico, que suele ser de unos dos años. Además pueden resolver algunos problemas médicos no tratados en Ucrania, sobre todo de salud bucodental y visual.

Así mismo, y según datos del Instituto de Seguridad Radiológica BELRAD, en un solo verano pueden reducir el nivel de radionucleidos de su organismo entre el 30 y el 40%.

En el fondo, se van más altos, más fuertes y más sanos que cuando llegaron. Las madres y padres de acogida suelen decir también que más guapos, pero esto, claro está, no podemos medirlo, aunque sí sabemos que la mirada desde el cariño embellece lo mirado.

Pero además, y sobre todo en el caso de los que proceden de orfanatos y familias desestructuradas, encuentran una familia que les quiere y se lo demuestra, que se preocupa por ellos y que les seguirá queriendo cuando se hayan ido.  Esto favorece que mejore su autoestima  -soy especialmente valioso para alguien, merezco ser querido-  y su capacidad para esperar cosas buenas de los adultos  -es cierto que algunos hacen daño, pero otros te pueden ayudar y querer-. Aprenden también a confiar en la familia como base de cariño, de apoyo y de cuidados.

Ten en cuenta que, en los casos de abandono y malos tratos, el niño suele pensar -con frecuencia se lo cree como si fuera cierto-  que él o ella tiene la culpa de su situación y de la de su familia y que, en el fondo, no sirve para nada y se merece lo que le pasa. Acoger a un niño, cuando ha tenido este tipo de experiencias, puede ser un bálsamo para sus heridas, incluso cuando la acogida se realice solo por un verano.

Durante el invierno lo más habitual es que su familia de acogida siga en contacto con ellos, ofreciéndoles cariño y distintos tipos de ayudas materiales en forma, por ejemplo, de paquetes que se envían al niño.

 

Y ¿qué tiene de bueno para mi familia?

Es cierto que acoger a un niño puede tener beneficios también para tu familia, de hecho a menudo los tiene. Pero este no es, ni debe ser, el objetivo del acogimiento. El acogimiento debe hacerse desde la perspectiva de lo que el niño necesita, y no desde la de lo que necesita la familia que lo acoge. Un niño de acogida (lo mismo debería decirse para cualquier otro) no puede ser un medio para mejorar nuestra relación de pareja, probar qué tal se nos da ser padres, o ayudar a que nuestros otros hijos sean menos egoístas o aprendan a compartir, por citar solo algunos ejemplos.

Recuerda que buscamos familias para los niños, no niños para las familias. No buscamos familias excepcionales, sino simplemente familias que puedan, sepan y quieran dar al niño o a la niña los cuidados y el cariño que necesita. ¿Crees que tu familia puede ser una de ellas?

 

¿Cuándo vienen y cuánto tiempo están?

Como regla general, los niños vienen a mediados de junio y se van a finales de agosto. También existe la posibilidad de que vuelvan en Navidad con sus familias de acogida (entre mediados de diciembre y mediados de enero). Incluso, si se cumplen una serie de requisitos, se los puede acoger por estudios (pasan el curso escolar con sus familias de acogida).

 

¿Cuáles son los pasos necesarios para acoger a un niño a través de Ven con Nosotros?

En esta página te ofrecemos una información detallada. Pero consúltanos todas tus dudas porque acoger es una decisión muy importante no solo para ti y para tu familia, sino también para el niño o la niña que acojas.

 


Ven con Nosotros

Acogimiento familiar y ayuda para los niños de Ucrania

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